El Spirograph de cuando éramos niños: anillos y ruedas de plástico con dientes, un bolígrafo en uno de los agujeros y la tarde entera dibujando flores imposibles. El juguete lo sacó Denys Fisher en 1965. Aquí esos engranajes dibujan letras.



Fotos: Multicherry (CC BY-SA 4.0 y 3.0) y Rathfelder (CC0), Wikimedia Commons.
Un espirógrafo de verdad: una rueda dentada gira dentro de un anillo, y el lápiz, metido en uno de sus agujeros, dibuja la curva. En «Relleno» la letra hace de plantilla y el dibujo solo queda dentro de ella. En «Encaje» la rueda recorre el contorno de la letra y lo borda con bucles. En «Onda» el lápiz entra y sale del trazo. Cambia los dientes y la curva cambia por completo.
Guardar combinaciones de dientes por letra hasta tener un alfabeto completo, y exportar cada letra en vectorial para imprimirla en grande.